Te resultaba muy largo mi nombre pero no te atrevías a escribirme Segun.
El último correo tuyo fue hace poco tiempo invitándonos a muchos a un concierto de apoyo por los derechos de un pueblo, tu siempre preocupado por los demás.
Te preocupaste de los contratados de bibliotecas, nos enviabas propuestas, te preocupabas por nosotros, y te estamos agradecidos por tu esfuerzo, y tu preocupación era siempre: que propusiéramos, que os indicáramos...
Nos has ido a dejar el día de la biblioteca, compañero invisible a partir de ahora, pero que has sido COMPAÑERO (con mayúsculas), en la UCM muchos te vamos a echar de menos.